Llevo mucho mas de media vida dando por saco con las motos… y en todo ese tiempo, jamas había entrado en circuito.
Habría seguido como estaba… de no ser por la gente de Metzeler, que convoco a medios de la prensa escrita, clientes y blogger para probar los neumáticos de la familia “Interact”
Yo soy un poco de las 3 cosas, ya que escribo para un par de revistas, obviamente lo hago en un blog y llevo los M5 montados en mi Ducati.
Siendo que cumplía “3 de 3” no podía faltar en la cita del circuito de Cartagena… por mucho que el curro pendiente, la falta de experiencia en circuito y el no tener la indumentaria adecuada recomendasen otra cosa.
Lo primero (he indispensable) fue conseguir un mono de carreras de la medida (algo que es mas fácil de decir que de hacer, ya que soy XXXL) y que para mejor debía ser acorde a mi limitado presupuesto. Después de dar muchas vueltas, conseguí un mono negro, blanco y morado. No fue una tarea sencilla: Hubo que matar a la vaca de Milka para fabricarlo.
Con el mono en la maleta y curiosidad por probar el K3 (la variante mas deportiva de la familia) salí para Cartagena, donde nos esperaban las ultimas RR del mercado, dispuestas a ser probadas por las manos expertas de la prensa internacional… y de la vaca de Milka motorizada.
El día amaneció lluvioso y mis expectativas de probar el K3 fueron cediendo en favor de un neumático mas apropiado a las circunstancias y que conozco mucho mejor. El Sportec M5 montado en una espectacular BMW 1000 RR… que bien merece un párrafo, o un articulo, o un blog a parte.
El post no va sobre la BMW, pero he de decir que se trata de una pasada de moto que a pesar de contar con todas las ayudas del mundo excede con creces mi capacidad de ir al limite… sobre todo si hablamos de una carretera desconocida y con condiciones climáticas adversas. El resto de los probadores iba al ritmo al que se hacen estas cosas (no voy a decir que rodábamos por encima de limites legales porque me enterado que hay gente en la DGT que sabe leer) y yo no podía darme el lujo de descolgarme en una provincia que solo conocía por los turrones, asique apreté los dientes y confié en que los M5 hicieran lo que mejor saben: transmitirme seguridad… algo que los neumáticos de mi moto todavía hacen a la perfección con casi 6000 kilómetros encima.
Su magia se esconde en sus 5 zonas diferentes, conseguidas al aplicar diferente tensión a un único hilo de acero. Se dividen en una franja central con tensión alta responsable de su excelente vida útil; 2 zonas adjuntas a la franja central con menor tensión que eleva la temperatura de la goma y proporcionan un mejor agarre y los hombros, donde se vuelve a incrementar la tensión para mejorar la precisión en el punto de máxima inclinación.
Con el tramo de carretera recorrido, nos fuimos al circuito, donde esperaba probar el Racetec K3 de aspiraciones deportivas… pero de un rendimiento ligeramente inferior en agua, donde le es mas difícil alcanzar la temperatura óptima.
La primera tanda con el K3, coincidió con mi bautismo en circuito… donde la falta de experiencia me obligó a rodar por debajo del ritmo que los neumáticos y la GSXR 750 escogida, habrían podido permitirse.
Justo cuando empezaba a pillarle el truco y comenzaba a rodar cada vez mas rápido empezó a llover nuevamente… lo que obligo a la gente de Metzeler a suspender el resto de las tandas previstas y a mi a centrarme en volver a boxes de una pieza para poder probar los Roadtec Z8… la próxima vez.

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2 Respuestas a “La vaca de Milka”
  1. como es eso de las 5 tensiones? no son 3?

  2. Es un neumático q se pone tenso… cuando las vacas se meten en la pista. 😛

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